El procedimiento es ambulatorio, rápido y permite que el hombre asuma la responsabilidad del control de la natalidad, evitando los efectos nocivos de los anticonceptivos hormonales en la mujer.

En una vasectomía se seccionan los conductos deferentes para evitar que los espermatozoides vayan de los testículos hasta el pene. Así, el semen que sale en la eyaculación no contiene espermatozoides y por lo tanto no puede producirse embarazo.

Este método es el único procedimiento médico que permite que el hombre tome el control completo de la natalidad y ha ido en aumento en los últimos años. En 2011 se realizaron 772 intervenciones en el sector privado, número que casi se triplicó en 2016, año en que se realizaron 2.049 vasectomías, según el Departamento de Estadísticas de Salud (DEIS) del Ministerio de Salud.

A nivel mundial, en tanto, son más de 30 millones de parejas las que han confiado en la vasectomía. Solo en Estados Unidos se realizan entre 600 mil y un millón de estas cirugías cada año.

El Dr. Oscar Schatloff, urólogo especialista en vasectomía sin bisturí, explica que la vasectomía es la técnica de anticoncepción más eficaz, con una tasa de falla de 1 en 2000 pacientes durante la vida. Para comparar, la tasa de fallas de las píldoras anticonceptivas es de 1 por cada 100 pacientes por año, y de los preservativos, de 8 a 15 de cada 100 pacientes por año.

BENEFICIOS PARA EL HOMBRE Y SU PAREJA

La decisión de realizarse una vasectomía beneficia tanto al hombre como a su pareja y su familia.

Lo anterior, pues la mujer evita usar hormonas, que producen una serie de trastornos importantes. Los anticonceptivos, ya sea orales, implantados, el anillo u otras, producen una serie de efectos, como el aumento del riesgo de trombosis venosas, desbalances hormonales, depresión, retención de líquidos, en muchas de ellas disminuye el apetito sexual, entre muchos otros problemas, explica el Dr. Schatloff.

En este sentido, la vasectomía es también, una solución para las mujeres que no quieren seguir tomando hormonas y que tienen pareja estable y no desean más hijos: “El hombre se puede empoderar, decidir sobre su paternidad, tomar el toro por las astas y decidir con su pareja, si quieren tener más hijos o no”, aseguró.

La cirugía no produce molestias posteriores y si éstas ocurren, son mínimas, precisa el Dr. Schatloff, quien agrega que “la vasectomía no afecta el deseo sexual, ni el orgasmo ni la erección. Al revés, mejora la vida sexual, porque se puede prescindir del uso de preservativos en caso de parejas estables y evita el riesgo de embarazo”.

EL PROCEDIMIENTO

La vasectomía es un procedimiento mucho más simple y menos invasivo que, por ejemplo, una esterilización tubaria, explica el Dr. Schatloff.

Es una intervención simple, que se puede realizar con anestesia local, y que consistente en cortar el conducto deferente, por donde pasan los espermatozoides, lo que genera que en la eyaculación no existan espermios y con ello, se anula la posibilidad de fecundación.

Luego del procedimiento se recomienda no realizar actividad física ni sexual por una semana.

Asimismo, dado que el efecto no es inmediato, es fundamental continuar con la anticoncepción hasta que se realice un espermiograma y constatar la ausencia de espermatozoides móviles. Este espermiograma se hace generalmente a los 3 meses post-vasectomía.